Educación y comportamiento canino a domicilio en La Rioja.
Cuando aparece un problema de comportamiento, no surge de la nada. Ladridos, reactividad, destrozos, bloqueos, miedo, hiperactividad, tirar de la correa o querer acaparar toda la atención… son la forma que tiene tu perro de decir que algo no va bien.
En la mayoría de los casos hay detrás miedo, estrés, frustración o necesidades que no están cubiertas. Por eso no trabajo con trucos rápidos de tres días, ni soluciones estándar.
Trabajo contigo y con tu perro, en vuestro entorno real, para entender que le ocurre y ayudarte a mejorar la convivencia de forma clara, progresiva y duradera.
Estos son los principales aspectos que trabajo, siempre adaptándolos a cada familia y situación.
Hay perros que viven con miedo de forma constante: miedo a personas, a otros perros, a ruidos, a la calle, a quedarse solos o a situaciones nuevas.
El miedo bloquea, desgasta su organismo y condiciona su día a día… y también el vuestro.
En estos casos el objetivo no es “forzar” al perro, sino:
Cuando el miedo baja, el comportamiento cambia.
La calle le supera y solo busca escapar. No es desobediencia, es miedo.
Bajamos el estrés y cambiamos el modelo de paseo para que vaya ganando en seguridad.
Siempre esta alerta en la calle y reaccionan a cualquier estímulo.
Hacemos pequeños cambios en su día a día para que deje de ir tan sobrepasado.
Identifica los movimientos como amenazas y responde ladrando o lanzándose.
Trabajamos para cambiar las posibles asociaciones que tenga y que vaya ganando en seguridad.
Se tensa, huye o reacciona cuando se cruza con ellos.
Revisamos manejo correa, jugamos con la distancia y damos otras posibilidades al perro.
Timbre, aspirador o golpes le bloquean o le disparan.
Usamos desensibilización progresiva y romper esquemas para que pueda ir minimizando su reacción.
Perros que lo pasan realmente mal cuando se quedan solos: lloran, ladran, destrozan, se autolesionan o entran en estados de angustia.
La ansiedad por separación no es desobediencia ni vicio, es un episodio intenso de estrés y miedo.
Trabajamos para que tu perro:
Siempre respetando su ritmo y sin provocar más ansiedad.
No sabe gestionar tu ausencia y entra en pánico.
Revisamos vuestra relación y le ayudamos a reaprender la soledad sin miedos.
Descarga estrés porque no sabe estar tranquilo sin ti.
Bajamos estrés, rompemos esquemas y trabajamos su frustración.
Cualquier variación en su rutina le genera angustia y descontrol.
Aumentamos su autonomía y su tolerancia a la frustración.
Aquí entran situaciones como los problemas de comportamiento con otros perros o personas, la dificultad durante el paseo (tira de la correa, se muestra intenso con otros perros o los evita), conductas destructivas, estrés constante o falta de autocontrol.
No se trata de “corregir” al perro, sino de:
La conducta es una consecuencia, no el problema en sí.
Te va a sacar el brazo del hombro.
Revisamos paseos y asociaciones que pueda tener.
Esta siempre nervioso, duerme mal y está en alerta constante.
Revisamos su día a día para identificar y eliminar las cosas que le alteran.
Ladra, se lanza a otros perros.
Trabajamos sus miedos y cambiamos los paseos para darle mayor seguridad.
Has probado miles de piensos y da igual.
Te propongo un plan nutricional adecuado a tu perro.
Un cachorro no nace sabiendo convivir en una casa.
La educación temprana es clave para prevenir miedos y problemas futuros.
Trabajo contigo para:
Lo que se hace bien al principio, se agradece toda la vida.
No sabe controlarse.
Te enseño su lenguaje para poner límites claros.
Se excita y se olvida de ti.
Trabajamos que confíe en ti y construimos la llamada paso a paso.
Se excita y se olvida de ti.
Trabajamos que confíe en ti y construimos la llamada paso a paso.
No se acerca a perros o evita a las personas.
Buscamos experiencias seguras y bien gestionadas.
La adopción es un acto precioso, pero también un gran cambio para el perro. Muchos llegan con miedos, inseguridades o experiencias previas difíciles en algunos casos a una edad muy temprana o que les ha supuesto mucho estrés.
Te acompaño en el proceso de adaptación para:
No sabe cómo actuar y se bloquea con el miedo.
Trabajamos sus miedos y establecemos rutinas para que gane en seguridad.
No sabes qué perro encaja mejor con tu familia.
Te acompaño en el proceso de selección y adaptación a tu casa.
Conocer tu situación y la de tu perro.
Para ver al perro en su entorno real, y haceros una serie de preguntas
Adaptado a tu perro y familia.
Trabajo paso a paso, respetando su ritmo, y adaptándome a vuestros horarios.
Resolución de dudas entre sesiones.
Pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia.
Si quieres mejorar la convivencia de forma consciente y respetuosa, estaré encantado de ayudarte.
o simplemente quieres hacerlo mejor, el primer paso es entender qué le ocurre.
Estoy aquí para ayudarte.
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